martes, febrero 1

Blocked

Tenía que llegar el día. El día D. El día del bloqueo mental. El día en que mi creatividad se pillara unos días de vacances por que le he exprimido semanas seguidas, esclavizada como en los campos de algodón. Fustigada. Exprimida. Agotada. Ella que siempre me ofrece amable la mano, y voy yo, y casi le arranco el brazo.

Por más que le llame, le pida, me mira lánguida y resentida, desde el rincón del salón, cerquita del radiador, para luego seguir durmiendo hecha un ovillo y hacer como que no existo.

Ahora intenta ni cruzarse conmigo.

Y es que no puedo decirle nada. La pobre. Se que he abusado... Tengo que dejar que ella venga a mi. Solica. Que le apetezca estar conmigo, volver a ser mi musa, mi inspiración.

Pero vamos que lo de esta mañana me ha dejado tocada para todo el día. Me ha dejado una carta en la mesilla de noche. Mientras hacía el primer pis del día, con temor, la he abierto y la he leído. Se la lee herida... que si se siente utilizada, que debería valorarla más, que necesita tomar distancia, bla bla... ¿Me ha dejado? ay, dios mío... no me puede dejar!! ahora no!!

A ver si esta noche me curro una cenita romántica y la pido perdón como es debido...

Baby, come back!! Prometo cambiar... I promise U...