lunes, septiembre 20

Todo lo que tu quieras

No se si puedo decir que me gustó o no. El sabor que me dejó en la boca cuando terminó "Todo lo que tu quieras" fue agridulce. Cuando me resbalaban dos lagrimones por las mejillas ¡zas! se encendieron de golpe las luces y sinceramente me hizo sentir increíblemente incómoda. Con el mensaje de la película, con el final y por su puesto con la sala.

En algún punto de "Todo lo que tu quieras", los temas se van mezclando en una especie de cajón desastre, donde no soy capaz de asegurar haber entendido los mensajes del film. O directamente si hay mensaje.

He de decir que las casi dos horas de metraje se me pasaron volando. Las historias tan cercanas e íntimas son las que más me atraen. Pero esta historia es muy diferente.

Destaco la valentía de Achero Mañas por echarle huevos y hablar de un tema ninguneado en el cine como el de la paternidad. Ahora, no me queda claro si en la película el órdago a la grande lo apuesta a la maternidad, ya que la niña, Dafne, necesita de su mama para su día a día, parece que si se hubiera muerto su padre, la vida de la niña hubiera continuado sin traumas. Es entendible, ya que los primeros minutos de peli, te muestran el día a día de la nena con su mami, y el padre superatareado por que es un abogado muy muy ocupado. Supermegacliché.

Cuando la madre muere, para más inri delante de los ojitos de la niña (yo aquí casi me muero, cuando la niña es medio consciente del hecho de la muerte, y se pone a llorar y a gritar "mami!!", me jarté a hacer lo propio desde mi butaca), vemos el periplo del padre por conocer más a esa hija, de la que apenas sabe nada, se conciencia para asumir esa ausencia, colmando a la niña con todo aquello que la criatura quiera.

Pero la nena no quiere un juguete nuevo, ni caprichos tan banales. No, ella quiere algo más. Lo que quiere es que papi sea mami. Que se vista de su madre. Que se pinte los labios. En este punto, pienso yo, desde un punto de vista racional, ¿no tenemos la obligación de enseñar a nuestros niños los límites de las cosas y de sus deseos? ¿no es esto parte de la educación? ¿no es quizá un deseo demasiado arriesgado? ¿cuando el juego pasa a ser necesidad? ¿no complica el trauma? Yo creo q sí.

El padre, por supuesto deja de lado sus prejucios (el papel del padre tiene tintes homófobos. Segundo supermegacliché: al que antes llamaba "maricón de mierda", se convierte de repente en su amigüito) por la "felicidad" de su hija. Se transforma en Alicia, la madre muerta. Con maquillaje, pelucón, collar y gorro. Hasta que cae en la cuenta (por que el tutor del cole de la criatura le comenta que quizá se le esta yendo la olla con el tema ya q la nena predica féliz x la escuela q su mama no ha muerto) de que tal vez aquello no tenga los resultados que él soñaba. Más bien lo contrario: le haga más paja mental de la que ya tiene la niña.

En el cajón desastre de temas, a parte del de la paternidad en solitario, padre coraje, bla bla, en el film tb se habla y se denuncia de los prejuicios sociales contra el transformismo y la homosexualidad.

Por si estos temas no fueran pocos, para una historia tan íntima, toca de lejos, hilado con el papel de abogado de Leo, el prota y padre de la nena, el papel de padres divorciados sin derecho a nada una vez firmado los papeles, sin dinero, sin casa y sin hijos. De lejos, una pinceladilla. Una reivindicación sin apenas eco.

¡¡Cuantas cosillas!! Sí, para mi gusto demasiadas... y el tema principal, lo de papa + nena alone in the world, lo resuelve un poco a lo "venga, corre que se nos acaba el tiempo". No me queda muy claro que de repente la niña lo tenga todo claro. En él último fotograma parece que así es, pero la nena solo tiene 4 años... en fin.

No es que no me gustara, es que salí con una necesidad imperiosa de hacer un cineforum con mis amigas, por que mi sensación es que esta peli se coge con pinzas. Tal vez sea el guión, no me parece sólido, tira para un lado, luego da otro bandazo hacia otra lado.

Llorar, lloré, ojo. Pero no por eso es un peliculón, si no que una es mu sensibol, y más si metemos por medio a niñas tan tiernas como Lucía Fernández (Dafne), que te la comes de la cosota q es.

En cuanto a los actores, mira que no me suele gustar Juan Diego Botto, tal vez en "Martín Hache", y reconozco que esta película la medio salva. La niña soberbia, tierna, teniendo en cuanta que tiene 4 años, ole. Y del resto... ni fu ni fa, la verdad. Nawja Nimri me suele gustar mucho, pero esos rizos not, x Tutatis...