miércoles, julio 8

Soy reno, no cisne

Según este hombrecillo que ilustra este post, Manolo Blahnik, las mujeres que optamos por la comodidad utilizando zapato plano, andamos como renos. Renos. Pienso en renos y me los imagino volando por los aires con el rechoncho de Papá Nöel. Renos. Graciosos seres que aparecían en las carreteras de la serie de Doctor en Alaska. Renos. Toda la vida ajena a ello!! Señores y señoras, soy un reno.
Esto me suscita grandes dudas, ya que de siempre me catalogué de pato mareado. Sí, soy torpona, rompo cosas, y de unas miserables chanclas soy capaz de caerme. No me importa reconocer que no tengo glamour ni clase ni porte para que 8 centímetros de taconaco me eleven por encima de los mortales. No es que no me importa, es que me emociona especialmente no tener que sufrir semejante tortura. Esa es la verdad.
Nunca entenderé por que para ir mona hay que sufrir tanto. ¿No tenemos bastante con la depilación? Creo que con esto ya expíamos todas nuestras culpas. Como la de ser un reno, y no un cisne, imagino. Por que, oigame ustéd, señor Blahnik, sus zapatos, son preciosos... en un escaparate, con su suela roja y sus tacones desafiando la gravedad, pero son una verdadera tortura para toda mujer que sufre dolores de espalda o con varices... Lo retiro: a toda mujer y punto. Que a mi nadie me venga con el rollo de "no, no, si yo voy supercomoda con estos tacones". ¬¬
Mi cara de pato mareado, perdón, reno, recelosa, perdóname que te diga, no se lo cree. Como las hemorroides, se sufre en silencio, pero parece que el orgullo de mujer femenina fagocita el dolor que crean las ampollas, las rozaduras, calambres varios y no sentir el pie durante una semana.
Tambien es verdad que hay cisnes que pasean en tacones de vértigo, de los que para subirte has de tomarte ración doble de biodramina, como lo hago yo con mis zapatillas de fieltro de invierno de estar por casa, y sí, pienso, olé tu ese arte, ojo, que me impresiona... pero me las imagino llegando a casa y metiendo los pies en formol... Y también hay Cisnes luchando por no caerse con sus taconazos, haciendo requiebros de cadera con cruce pernil, pienso en lo feliz que soy de ser un reno y no poner en riesgo mi infraestructura renil, la verdad.
Para ver (semejante) noticia: