martes, julio 14

Arena, sol y papas al mojo picón

Aquí estamos, es una especie de resort con 5 piscinas, miles de tumbonas, palmeras, desayuno con buffet libre y un sin fin de familias que se encierran aquí durante 7 días (quiero creer q son 7, y no 15, buff!) en busca de paz... ejem... ¿Paz?, aqui puedes llegar a conseguir la paz a base de espanzurramiento tumbonil o de ver la playa desde tu maravillosa piscina de aguas cristalinas, pero, alma de cantaro, ¿es q nunca vas a salir de esta especie de prisión paradisíaca? Ciertamente es pagar por estar encadenado aquí, mas si cabe la gente que tiene pensión completa...
A aquello que es "By the patilla" no vamos a hacerle ascos, pero realmente estar en un hotel, por mas 5 estrellas que tenga, a 60 kilómetros del mundo, se hace pelín asfixiante. Lo bueno, es q desconectas y descansas, pero estás vuelta y vuelta all day in session...
Finalmente huimos del "paraiso", en una guagua conducida por un muyayo conductor de extrema simpatía y felicidad, que nos hablaba de su isla con dejando caer palabra tras palabra, arrastrando por el paladar cada sonido, sin prisa, como anestesiado. Así son los isleños, felicianos, tranquilos, relajados... y tostados por el sol y la brisa oceánica que les rodea y les mece en una siesta perenne.