martes, junio 28

Pequeñas mentiras sin importancia



Pues eso. Quién no ha mentido alguna vez. Sea pequeña, sea piadosa... la mentira es mentira. A veces la usamos para evitar el dolor ajeno, o por miedo... motivos sobran. Justificaciones, menos.

¿Qué seríamos sin la mentira? ¿Una verdad a bocajarro, una sinceridad hiriente...? ¿Seríamos más buenos sin mentir? Mmmh, no lo tengo tan claro...

"Pequeñas mentiras sin importancia" narra la historia de un grupo de amigos que deciden irse de verano juntos a pesar de que uno de ellos está en el hospital debido a un accidente de moto muy grave. Aquí aparece la primera mentira de la película: entre ellos se mienten para irse de veraneo con la conciencia más tranquila. Entre ellos se autoconvencen de que aunque se quedaran en la ciudad, poco o nada se podría hacer por ese amigo herido que está, para más inri, en la unidad de cuidados intensivos.

El amigo hecho polvo se queda en la cama de ese hospital, y los amigos emprenden ese viaje a la costa, en concreto a la casa del más rico del grupo.

Este verano, que en un principio se nos presenta idílico, con paseos en barco, comidas relajadas en el puerto y cenas con vino, se transforma poco a poco en la interacción de unos con otros, donde no solo la mentira les une (y les separa), si no que la soberbia y la ira juegan un papel primordial.

Lo idílico acaba en caótico. El grupo acaba siendo pequeñas individualidades que de cobijan bajo el mismo techo.

Pequeñas mentiras si importancia es un reflejo de la amistad, en su grado más extremo, cuando se convive y saltan chispas, hay roces, hay cosas que no nos gustan, pero a un amigo siempre hay que respetarlo, por encima de todo.

Y también del amor, y como reaccionamos ante él. No necesariamente bien.

Mi veredicto es positivo. El mayor de los peros se lo encasqueto al tiempo: casi dos horas y media de película me parece excesivo. El director resuelve en los últimos 20 minutos (siendo generosa, quiza fueron 10 ó 15) la película, dejando tramos del argumento inclusos o injustificados en ese final.

Muy destacable su banda sonora.

Recomiendo esas pequeñas mentiras sin importancia. Nunca está de más pasar por el purgatorio. Aunque sea mintiendo.

1 comentario:

emeté dijo...

Me has sorprendido publicando esta entrada sobre Pequeñas mentiras sin importancia, creía que no te gustaba el cine francés. Me satisface enormemente que te gustara aunque la encontraras un poco larga, a mí, como ya debes suponer se me hace corta y eso que ya la he visto tres veces. De las músicas adicionales de la peli, que veo que también te han gustado, yo destaco Kosmic blues, de Janis Joplin será porque era una de mis favoritas o por la escena tan emotiva en la que suena... creo que por lo segundo.

Besos, muchos