viernes, marzo 12

Cuando la cabra tira al monte

Por que sí, por que es una cura de humildad, una ración de imbecilidad y de sentirse fuera de tu cuerpo, observándote y pensando, "diox, qué gilipollez estoy haciendo". Por que efectivamente, estás haciendo una gilipollez del tamaño de los gayumbos de Falete: XXL. Es así, hay que asumirlo, y cuanto antes mejor.

Saberse torpe, entender que meterás la pata, aunque tu orgullo se enfade muchísimo con ese lado Mr. Bean con que la naturaleza te ha otorgado, es un paso más hacia el éxito. Sí, es un triunfo aceptar la idiosincrasia de uno, sus controversias, sus matices inexactos y sobre todo, esos vértices que por más que intentemos limar para convertirlos en gráciles curvas, siguen altivos y obtusos emperrados en dejar huella allá donde pase.

Pasar el coche por la ITV, aunque breve (apenas 15 minutos) ha hecho que me de cuenta que soy una persona nerviosa, torpe, y la sensación de que me tomen por imbécil determina de tal forma mi acción, que al final, efectivamente, acabo pareciendo imbécil. Es así, señoras y señoras, como esta mañana a las 07:00 de la mañana, con un frío que cortaba la cara y una oscuridad total, he confirmado mis sospechas de que la cabra tira al monte.

Por más que con mi padre ensayara un previo a este "examen": "pon intermitente derecho... ahora el izdo... ahora las warning... pon los limpia... bla bla bla" siempre hay cositas que se le escapan a uno. Como las luces de posición. Curiosamente son las luces que mas salen en el manual de conducción, pero atendiendo a la realidad son la que menos se usan, las más olvidadas, las de casta inferior.

Qué me podían preguntar en este test si no aquello de "ponga usted las luces de posición" a lo que mi cara de "mi no comprender, mi no saber" ha hecho que pusiera aun más cara de fastidio (el hombre que se encargaba de llevar mi coche) y se acercara pacientemente a mi ford y girara la rueda de las luces. "¡diox! claro -pensé yo-... dónde cojoncitos iba a estar esta *** luz, ¡po en la rueda de las luces! blanco y en botella..." Conforme pensaba esto, iba notando la coloración de mis mejillas por el calor que iba sintiendo por dentro... No me extrañaría que después comentaran esto y otras lindezas en el apetitivo... me imagino al hombrecito apoyado en la barra, asiendo un botellín con la mano mientras con la otra, pitillo prieto entre los dedos, con restos de cortezas entre la perilla, gesticulara para explicar aquello de "eeegque mujer tenía que ser".

Y sí, eso sí que no puedo negarlo. Mujer soy. Pero quizá también a la mujer se la hostigue mas con fallos de carácter mecánico... No obviemos que el mundo del motor es predominantemente de hombres, donde la imagen de la mujer es, generalmente, eso, imagen, por que el mito es que no le interesa en absoluto el fantastico universo de las 4 ruedas... falso, por otro lado, por que a mi, ser poseedor de vagina, y por lo tanto mujer, como ya he subrayado, me gustan los coches, pero no me dedico a investigar las cositas q tiene mi coche si no necesito alguna opcion, como por ejemplo las antiniebla, ¿cuando las uso? cuando hace niebla ;)

Despues, el trabajador se subió en el coche para una dudosa prueba de amortiguación del coche. Aaains, mi pequeño, como sufre en manos ajenas, jejejeje... Cuando acaba de mortificarle, me pide que me suba yo y acelere a muerte con el freno de mano echado, claro (por que supongo que se me ve venir ;P). Aprieto el acelerador, el forfi ruge como si de un focus de tratara, lo menos (por que es un fiesta con alma de focus, ojo) apunta algo en su libreta y paso a la siguiente prueba: la del agujero en medio.

Glups. Trago saliva.

Mi amigo J, amigo también de los excesos y de las exageraciones, me picó diciéndome que me caería por el hueco. No le hubiese creído de no haber visto un video que circula por internet de una mujer americana (si eggque yo creo q debería afincarme en los USA, allí se entendería mi idiosincrasia) que cuela literalmente su coche por el hueco... toda una proeza, la verdad... Aquí os dejo el vídeo, que no tiene desperdicio. Para mi descanso, el hombrecito mantenía recto el volante, mientras yo movía el coche lentamente. Así era complicado que alguna gansada hiciera. Agradecía este gesto amigo del hombrecito. Por que ser capaz, lo soy de meterlo, ojo... que a una le atestiguan años de experiencia con la torpeza y el sinsentido ;P


Bajo estos carriles, donde mi coche se aposentaba, había otro hombre que espiaba los bajos de mi coche. Me pidió, gritando como si de arrear vacas se tratara, que pisara el freno... Y a una que los gritos le bloquean y ponen nerviosa, como anticipando que por más que me lo propusiera, algo haría mal, pisé el embrague. ¿por qué? a veces pienso que mi mente y mi cuerpo sufren una desconexión, por que mi mente me repetía (con eco y double sorround por dentro) "freno, freno, freno" ¿fácil, no? Pues no. Mi cuerpo, Rebelde Way, al más puro estilo Esperanza Aguirre, pisó el embrague... Por que yo lo valgo... menos mal que este hecho duró fragmentos de segundo y enseguida reaccioné pisando el freno... pero el hombre que todo lo ve y todo lo oye que habita bajo mi coche, ya me estaba gritando "el freeeeenoooo, no el embrague!!!" quise disimular y/o que me tragara la tierra, por que efectivamente, se que no es tan difícil, que se preguntará el hombrecito que día tras día se dedica a vigilar los entresijos de los vehículos... y aunque no lo dijo, yo escuche aquello de "mujer tenía que ser".

En fin, una vez acabado los 15 minutos de examen, convencida estoy de que sería objeto de mofa, por parte de los trabajadores. Yo también me reprendí a mi misma "anda que ya te vale, vas a tu bola..." "no puedes descansar un solo día al menos???"

Cuando llego al trabajo, aparco y me digo, ey, voy a poner la pegatinita que me han dado en la luna... me pongo a buscar entre los papelacos que me han dado, y nada, ni rastro, ¡¡y me la entregaron en mano, q yo la vi!! Que cansancio, que coñazo ser así de caos... es un estres... llamé para preguntar si podía solicitar otra, me dijeron que sin problema, que me presentara con toda la sábana santa que me dieron. Cuando doy por perdida la pegatina, y despues de estar 10 minutos en el coche maldiciendo mis empanadas mentales, la veo pidiendo auxilio entre los dos asientos, sola y triste, pidiendo ser pegada dignamente... ¡¡que ilusión me ha hecho, maaare!! pero que despistada soy, coñooooo.

Por supuesto, la he pegado ipso facto, no vaya a ser que vuelva a desaparecer...

Mi conclusión: No. No creo q cambie, a estas alturas de la película... C'est ne pas possible!... soy patosa, torpona, se me rompen las copas y los ceniceros al fregarlos; tiro los imanes (o cualquier otro objeto delicado) en las tiendas; me tropiezo con facilidad; me oriento con el dedo gordo del pie para perderme, of course; se me caen las cosas de la mano: cuando estoy a punto de meter la llave en la puerta, no se que pelotas hago (se que eres tu, cuerpo rebelde!!) que las tiro... un rosario de acciones me avalan.

Por más que luche contra natura, la vida me brinda ocasiones únicas para darme cuenta de una vez por todas de que la cabra, tira al monte.